viernes, 24 de marzo de 2017

EL CONTRATO DE MERCHANDISING: UNA NUEVA MODALIDAD COMERCIAL

La aparición del merchandising no está bien establecida, ya que no hay parámetros objetivos para fijar su primera aparición o el inicio de esta. Pero se cree que se encuentra ligado al cambio en la forma de comercio tradicional, donde el comerciante solo era el intermediario entre el productor y el comprador. En cambio, el comerciante de ahora −hoy llamado empresario− pasa a ser un consultor para el cliente, ocasionando que su participación vaya disminuyendo, fomentando la compra.
Pero con la aparición de la empresa, el mundo económico evoluciona a tal punto que los cuerpos legales no prevén en su marco normativo nuevas formas de comercio. Esto es producto del cambio que da la globalización, también llamada mundialización, y esto se basa en que los países interactúan más en el tráfico comercial; naciendo así nuevos tipos de negocios, los cuales surgen por el crecimiento de las relaciones comerciales internacionales, lo cual se debe al libre comercio. Esto brinda pautas e instrumentos legales comunes, flexibles y ágiles; generándose otros tipos de contratos de acuerdo con la realidad mercantil y nuevos entes que son estudiados por el Derecho. Ante esta realidad, nace lo que hoy llamamos el contrato de merchandising.
Este es un instrumento, en un principio comercial y que lo luego pasó al ámbito jurídico contractual, que permite la obtención del permiso o cesión de uso de un bien inmaterial, como una marca de renombre, una obra protegida por los derechos de autor, o un aspecto determinado de la imagen de una persona famosa, para explotarlos comercialmente, como distintivos de los servicios o productos ofrecidos por estas empresas. Esto se da, a  través de la incorporación de sus atributos en los productos de la licenciataria, de manera que formen parte del bien o servicio que reconocen como uno solo.

jueves, 23 de marzo de 2017

DE LA INSOLVENCIA AL INCUMPLIMIENTO DE PAGO

Desde épocas muy antiguas, la insolvencia fue siempre un mal social, objeto de la preocupación de los legisladores, quienes generalmente se limitaban a no inquietarse más que del endeudamiento del comerciante y de la empresa, sin tomar en cuenta que la falta de pago no perdona ni a los particulares ni a los estados. A lo largo de la historia, el problema de la insolvencia ha recibido numerosas "soluciones": desde la prisión por deudas hasta la diversidad de fórmulas actuales, que incluyen sistemas como la suspensión de pagos o la insolvencia de hecho, propias de una situación en la cual se han multiplicado los casos de insolvencia como consecuencia del dinamismo económico y la generalización del crédito.
El autor analiza la evolución histórica del concepto de insolvencia y su transformación en el incumplimiento de pago y las diversas formas como esta evolución se ha plasmado en las legislaciones europeas. La lectura del presente artículo resulta imprescindible para los profesionales del Derecho vinculados con la aplicación diaria de nuestra Ley de Reestructuración Empresarial, aprobada mediante el Decreto Ley N° 26116, en la medida que aporta elementos para entender la lógica en la que se inscribe el sistema peruano de tratamiento de la insolvencia.
l. EVOLUCION DEL CONCEPTO DE INSOLVENCIA
La materia prima de todos aquellos que hacen de proteger a los terceros contra la insolvencia su profesión merecerla un estudio histórico que habría apasionado al autor, y también al historiador. El estudio podría describir cómo evolucionó el concepto de insolvencia en la antigüedad, en la Edad Media y en la Época Moderna, cómo fue sancionada por los antiguos, qué medidas se adoptaban para reducir su frecuencia y cuál fue en el transcurso de los milenios la suerte de los acreedores.
El objeto de este artículo no le ha permitido ni la satisfacción ni el interés que hubiera sentido en tal búsqueda; bástenos con decir que, contrariamente a la frivolidad con que se trata este concepto en la actualidad, en otro tiempo el no hacer frente a las propias deudas pecuniarias conllevaba sanciones que a duras penas pueden imaginarse hoy.

miércoles, 22 de marzo de 2017

PROTESTO

Diversos problemas jurisprudenciales se han evidenciado con relación al acto de protesto de un título valor, referidos a la persona encargada de efectuar la diligencia, las formalidades a seguirse, los efectos del protesto, etc. En estos casos, la realidad del tráfico cartular ha desbordado las regulaciones normativas, por lo cual se hace indispensable conocer el panorama jurisprudencial que mostramos aquí.
1. CONCEPTO
El protesto es la constatación solemne de que el obligado prin­cipal no ha pagado (protesto por falta de pago) o que quien figura con tal no ha aceptado la cambial (protesto por falta de aceptación). La efectúa un notario o juez y es requisito para ejercitar las acciones cambiarías.
¿Qué es el protesto?
El protesto es una diligencia esencialmente notarial, de carácter netamente formal, solemne y pública, en virtud de la cual se requiere a una o más personas intervinientes o nominadas en el título valor para que acepten la obligación que este contiene o la pague posteriormente en la fecha de su vencimiento. (Exp. N° 1699-95. Sala de Procesos Ejecutivos. Lima, 10/11/1998).
El protesto es un acto solemne y excepcional que sirve para acre­ditar la falta de aceptación o de pago de un título valor, siendo considerado como una constancia del incumplimiento de las obligaciones contenidas en el título valor. (Exp. N°828-2005. Corte Superior de Justicia de Lima. Primera Sala Civil con Subespecialidad Comercial. Lima 19/09/2005).
¿Cuál es la finalidad del protesto?
El protesto por falta de pago es el requerimiento notarial del obligado para que pague la obligación dineraria contenida en el título valor, cuyo efecto otorga mérito ejecutivo a dicho título.
El acta tiene por objeto acreditar ese hecho por lo que la ley la ha sujetado a formalidades, entre ellas, que contenga el nombre de la persona con quien se entienda y su respuesta a los motivos de la falta de esta. El no cumplir con ello, no otorga mérito ejecutivo a la cambial. (Exp. N°11798-98. Sala de Procesos Ejecutivos. Lima, 20/05/1999).

domingo, 5 de marzo de 2017

FUSIÓN DE SOCIEDADES

La reorganización de las sociedades es una actividad cada vez más frecuente como herramienta necesaria a nivel empresarial, indispensable a veces para mantener una posición expectante o incluso sostenerse en el mercado. Es importante cono­cer los alcances de la jurisprudencia sobre la figura, sobre todo en sede registral, en donde la incidencia práctica de la fusión son mejor apreciadas.
1. ALCANCES GENERALES
La fusión tiene como objeto la integración de dos o más empresas societarias pudiendo ser de dos cla­ses. La primera es cuando sin llevar a las socieda­des a su liquidación, se forma una nueva sociedad; a esta se le denomina también fusión por creación de una tercera sociedad; y la segunda se da con la disolución de una sociedad al ser absorbida por otra ya constituida, denominada también fusión por absorción o incorporación.
¿En qué consiste la fusión?
La fusión es una de las formas de reorganización de socie­dades, por la cual dos o más sociedades se reúnen para for­mar una sola, sea constituyendo una nueva o por absorción de una o más por otra ya existente, determinando la trans­ferencia en bloque y a título universal de sus patrimonios, teniendo como consecuencia el ingreso de los socios de las sociedades disueltas en la resultante, a través del canje de acciones de esta por acciones de aquellas. En este sen­tido debe entenderse que la fusión constituye un solo acto jurídico únicamente en la medida que constituye el resul­tado de la confluencia de otros actos previos pero unívo­cos consistentes en la manifiesta voluntad de los órganos rectores de cada sociedad, emitida por separado, pero bus­cando el mismo efecto, esto es, el de formar una nueva so­ciedad o, dado el presente caso, de integrarse dos de ellas, a una tercera (Res. N° 166-97-ORLC/TR. Tribunal Regis­tral. Lima, 16/05/1997).
¿Cuáles son las modalidades de fusión?
Por la fusión dos a más sociedades se reúnen para formar una sola cumpliendo los requisitos prescritos por esta ley.
Puede adoptar alguna de las siguientes formas: La fusión de dos o más sociedades para constituir una nueva socie­dad incorporante origina la extinción de la personalidad jurídica de las sociedades incorporadas y la transmisión en bloque, y a título universal de sus patrimonios a la nueva sociedad; o, la absorción de una o más sociedades por otra sociedad existente origina la extinción de la personalidad jurídica de la sociedad o sociedades absorbidas. La so­ciedad absorbente asume, a título universal, y en bloque, los patrimonios de las absorbidas (Res. N° 691-A-2008- SUNARP-TR-L. Tribunal Registral. Lima 27/06/2008).

LA EXCLUSION DEL SOCIO EN LA SOCIEDAD COMERCIAL DE RESPONSABILIDAD LIMITADA

El precedente sobre exclusión de socios en la SRL aprobado por el Pleno Tri­bunal Registral entorpece innecesariamente la marcha societaria al exigir la convocatoria del socio que se pretende excluir, supuestamente por asegurar su derecho fundamental de defensa, cuando en realidad este ya se encuentra asegurado hace más de 11 años en el texto de la Ley General de Sociedades.
I. INTRODUCCIÓN
Mediante la Resolución del Presidente del Tribunal Re­gistral N° 099-2009-SUNARP/PT, de fecha 1 de junio del 2009, se dispuso la publicación del precedente registral de observancia obligatoria, aprobado en la sesión del Cuadra­gésimo Octavo Pleno del Tribunal Registral de la Superin­tendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp), reali­zado el 21 de mayo del 2009, según el cual “el socio de la sociedad comercial de responsabilidad limitada cuya ex­clusión se pretende debe ser convocado a la junta general en la que se debatirá su exclusión”, agregando que “para el cómputo de la mayoría en el acuerdo de exclusión del socio de una sociedad comercial de responsabilidad limi­tada no se tendrá en cuenta las participaciones del referido socio”, criterio sustentado en la Resolución N° 710-2009- SUNARP-TR-L de fecha 22 de mayo del 2009[1]
El referido precedente registral de observancia obligatoria versa sobre una cuestión altamente controvertida en sede societaria: la exclusión del socio; empero, lo hace especí­ficamente en materia de sociedad comercial de responsa­bilidad limitada y, además, restringiéndose a dos asuntos puntuales: la convocatoria a la junta de socios y el cómputo de la mayoría para la adopción del acuerdo societario. En las siguientes líneas comentaremos el mencionado precedente registral de observancia obligatoria, partiendo de algunas referencias generales respecto al alejamiento del socio, que nos per­mitan comprender fundamentalmente la legislación y la jurisprudencia ati­nentes al tema sub examine.
II. EL ALEJAMIENTO DEL SOCIO
La exclusión del socio entraña per se una situación conflictiva porque impli­ca que el socio se aleja de la sociedad sin importar su voluntad, de modo for­zoso, siendo pues lo más común que sea contra su volun­tad. En el otro extremo está el ejercicio del derecho de separación cuando el socio se aleja de la sociedad sin im­portar la voluntad de esta. Y entre ambos se encuentra la transferencia íntegra del paquete accionario que también supone el alejamiento del socio pero que se sustenta en la voluntad de este de realizar tal operación y, de ser el caso, en el respeto de las normas de admisión de un nuevo so­cio, incluidas en el estatuto social, en un convenio para­societario o en la regulación del derecho de adquisición preferente.

ACC

viernes, 24 de marzo de 2017

EL CONTRATO DE MERCHANDISING: UNA NUEVA MODALIDAD COMERCIAL

La aparición del merchandising no está bien establecida, ya que no hay parámetros objetivos para fijar su primera aparición o el inicio de esta. Pero se cree que se encuentra ligado al cambio en la forma de comercio tradicional, donde el comerciante solo era el intermediario entre el productor y el comprador. En cambio, el comerciante de ahora −hoy llamado empresario− pasa a ser un consultor para el cliente, ocasionando que su participación vaya disminuyendo, fomentando la compra.
Pero con la aparición de la empresa, el mundo económico evoluciona a tal punto que los cuerpos legales no prevén en su marco normativo nuevas formas de comercio. Esto es producto del cambio que da la globalización, también llamada mundialización, y esto se basa en que los países interactúan más en el tráfico comercial; naciendo así nuevos tipos de negocios, los cuales surgen por el crecimiento de las relaciones comerciales internacionales, lo cual se debe al libre comercio. Esto brinda pautas e instrumentos legales comunes, flexibles y ágiles; generándose otros tipos de contratos de acuerdo con la realidad mercantil y nuevos entes que son estudiados por el Derecho. Ante esta realidad, nace lo que hoy llamamos el contrato de merchandising.
Este es un instrumento, en un principio comercial y que lo luego pasó al ámbito jurídico contractual, que permite la obtención del permiso o cesión de uso de un bien inmaterial, como una marca de renombre, una obra protegida por los derechos de autor, o un aspecto determinado de la imagen de una persona famosa, para explotarlos comercialmente, como distintivos de los servicios o productos ofrecidos por estas empresas. Esto se da, a  través de la incorporación de sus atributos en los productos de la licenciataria, de manera que formen parte del bien o servicio que reconocen como uno solo.

jueves, 23 de marzo de 2017

DE LA INSOLVENCIA AL INCUMPLIMIENTO DE PAGO

Desde épocas muy antiguas, la insolvencia fue siempre un mal social, objeto de la preocupación de los legisladores, quienes generalmente se limitaban a no inquietarse más que del endeudamiento del comerciante y de la empresa, sin tomar en cuenta que la falta de pago no perdona ni a los particulares ni a los estados. A lo largo de la historia, el problema de la insolvencia ha recibido numerosas "soluciones": desde la prisión por deudas hasta la diversidad de fórmulas actuales, que incluyen sistemas como la suspensión de pagos o la insolvencia de hecho, propias de una situación en la cual se han multiplicado los casos de insolvencia como consecuencia del dinamismo económico y la generalización del crédito.
El autor analiza la evolución histórica del concepto de insolvencia y su transformación en el incumplimiento de pago y las diversas formas como esta evolución se ha plasmado en las legislaciones europeas. La lectura del presente artículo resulta imprescindible para los profesionales del Derecho vinculados con la aplicación diaria de nuestra Ley de Reestructuración Empresarial, aprobada mediante el Decreto Ley N° 26116, en la medida que aporta elementos para entender la lógica en la que se inscribe el sistema peruano de tratamiento de la insolvencia.
l. EVOLUCION DEL CONCEPTO DE INSOLVENCIA
La materia prima de todos aquellos que hacen de proteger a los terceros contra la insolvencia su profesión merecerla un estudio histórico que habría apasionado al autor, y también al historiador. El estudio podría describir cómo evolucionó el concepto de insolvencia en la antigüedad, en la Edad Media y en la Época Moderna, cómo fue sancionada por los antiguos, qué medidas se adoptaban para reducir su frecuencia y cuál fue en el transcurso de los milenios la suerte de los acreedores.
El objeto de este artículo no le ha permitido ni la satisfacción ni el interés que hubiera sentido en tal búsqueda; bástenos con decir que, contrariamente a la frivolidad con que se trata este concepto en la actualidad, en otro tiempo el no hacer frente a las propias deudas pecuniarias conllevaba sanciones que a duras penas pueden imaginarse hoy.

miércoles, 22 de marzo de 2017

PROTESTO

Diversos problemas jurisprudenciales se han evidenciado con relación al acto de protesto de un título valor, referidos a la persona encargada de efectuar la diligencia, las formalidades a seguirse, los efectos del protesto, etc. En estos casos, la realidad del tráfico cartular ha desbordado las regulaciones normativas, por lo cual se hace indispensable conocer el panorama jurisprudencial que mostramos aquí.
1. CONCEPTO
El protesto es la constatación solemne de que el obligado prin­cipal no ha pagado (protesto por falta de pago) o que quien figura con tal no ha aceptado la cambial (protesto por falta de aceptación). La efectúa un notario o juez y es requisito para ejercitar las acciones cambiarías.
¿Qué es el protesto?
El protesto es una diligencia esencialmente notarial, de carácter netamente formal, solemne y pública, en virtud de la cual se requiere a una o más personas intervinientes o nominadas en el título valor para que acepten la obligación que este contiene o la pague posteriormente en la fecha de su vencimiento. (Exp. N° 1699-95. Sala de Procesos Ejecutivos. Lima, 10/11/1998).
El protesto es un acto solemne y excepcional que sirve para acre­ditar la falta de aceptación o de pago de un título valor, siendo considerado como una constancia del incumplimiento de las obligaciones contenidas en el título valor. (Exp. N°828-2005. Corte Superior de Justicia de Lima. Primera Sala Civil con Subespecialidad Comercial. Lima 19/09/2005).
¿Cuál es la finalidad del protesto?
El protesto por falta de pago es el requerimiento notarial del obligado para que pague la obligación dineraria contenida en el título valor, cuyo efecto otorga mérito ejecutivo a dicho título.
El acta tiene por objeto acreditar ese hecho por lo que la ley la ha sujetado a formalidades, entre ellas, que contenga el nombre de la persona con quien se entienda y su respuesta a los motivos de la falta de esta. El no cumplir con ello, no otorga mérito ejecutivo a la cambial. (Exp. N°11798-98. Sala de Procesos Ejecutivos. Lima, 20/05/1999).

domingo, 5 de marzo de 2017

FUSIÓN DE SOCIEDADES

La reorganización de las sociedades es una actividad cada vez más frecuente como herramienta necesaria a nivel empresarial, indispensable a veces para mantener una posición expectante o incluso sostenerse en el mercado. Es importante cono­cer los alcances de la jurisprudencia sobre la figura, sobre todo en sede registral, en donde la incidencia práctica de la fusión son mejor apreciadas.
1. ALCANCES GENERALES
La fusión tiene como objeto la integración de dos o más empresas societarias pudiendo ser de dos cla­ses. La primera es cuando sin llevar a las socieda­des a su liquidación, se forma una nueva sociedad; a esta se le denomina también fusión por creación de una tercera sociedad; y la segunda se da con la disolución de una sociedad al ser absorbida por otra ya constituida, denominada también fusión por absorción o incorporación.
¿En qué consiste la fusión?
La fusión es una de las formas de reorganización de socie­dades, por la cual dos o más sociedades se reúnen para for­mar una sola, sea constituyendo una nueva o por absorción de una o más por otra ya existente, determinando la trans­ferencia en bloque y a título universal de sus patrimonios, teniendo como consecuencia el ingreso de los socios de las sociedades disueltas en la resultante, a través del canje de acciones de esta por acciones de aquellas. En este sen­tido debe entenderse que la fusión constituye un solo acto jurídico únicamente en la medida que constituye el resul­tado de la confluencia de otros actos previos pero unívo­cos consistentes en la manifiesta voluntad de los órganos rectores de cada sociedad, emitida por separado, pero bus­cando el mismo efecto, esto es, el de formar una nueva so­ciedad o, dado el presente caso, de integrarse dos de ellas, a una tercera (Res. N° 166-97-ORLC/TR. Tribunal Regis­tral. Lima, 16/05/1997).
¿Cuáles son las modalidades de fusión?
Por la fusión dos a más sociedades se reúnen para formar una sola cumpliendo los requisitos prescritos por esta ley.
Puede adoptar alguna de las siguientes formas: La fusión de dos o más sociedades para constituir una nueva socie­dad incorporante origina la extinción de la personalidad jurídica de las sociedades incorporadas y la transmisión en bloque, y a título universal de sus patrimonios a la nueva sociedad; o, la absorción de una o más sociedades por otra sociedad existente origina la extinción de la personalidad jurídica de la sociedad o sociedades absorbidas. La so­ciedad absorbente asume, a título universal, y en bloque, los patrimonios de las absorbidas (Res. N° 691-A-2008- SUNARP-TR-L. Tribunal Registral. Lima 27/06/2008).

LA EXCLUSION DEL SOCIO EN LA SOCIEDAD COMERCIAL DE RESPONSABILIDAD LIMITADA

El precedente sobre exclusión de socios en la SRL aprobado por el Pleno Tri­bunal Registral entorpece innecesariamente la marcha societaria al exigir la convocatoria del socio que se pretende excluir, supuestamente por asegurar su derecho fundamental de defensa, cuando en realidad este ya se encuentra asegurado hace más de 11 años en el texto de la Ley General de Sociedades.
I. INTRODUCCIÓN
Mediante la Resolución del Presidente del Tribunal Re­gistral N° 099-2009-SUNARP/PT, de fecha 1 de junio del 2009, se dispuso la publicación del precedente registral de observancia obligatoria, aprobado en la sesión del Cuadra­gésimo Octavo Pleno del Tribunal Registral de la Superin­tendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp), reali­zado el 21 de mayo del 2009, según el cual “el socio de la sociedad comercial de responsabilidad limitada cuya ex­clusión se pretende debe ser convocado a la junta general en la que se debatirá su exclusión”, agregando que “para el cómputo de la mayoría en el acuerdo de exclusión del socio de una sociedad comercial de responsabilidad limi­tada no se tendrá en cuenta las participaciones del referido socio”, criterio sustentado en la Resolución N° 710-2009- SUNARP-TR-L de fecha 22 de mayo del 2009[1]
El referido precedente registral de observancia obligatoria versa sobre una cuestión altamente controvertida en sede societaria: la exclusión del socio; empero, lo hace especí­ficamente en materia de sociedad comercial de responsa­bilidad limitada y, además, restringiéndose a dos asuntos puntuales: la convocatoria a la junta de socios y el cómputo de la mayoría para la adopción del acuerdo societario. En las siguientes líneas comentaremos el mencionado precedente registral de observancia obligatoria, partiendo de algunas referencias generales respecto al alejamiento del socio, que nos per­mitan comprender fundamentalmente la legislación y la jurisprudencia ati­nentes al tema sub examine.
II. EL ALEJAMIENTO DEL SOCIO
La exclusión del socio entraña per se una situación conflictiva porque impli­ca que el socio se aleja de la sociedad sin importar su voluntad, de modo for­zoso, siendo pues lo más común que sea contra su volun­tad. En el otro extremo está el ejercicio del derecho de separación cuando el socio se aleja de la sociedad sin im­portar la voluntad de esta. Y entre ambos se encuentra la transferencia íntegra del paquete accionario que también supone el alejamiento del socio pero que se sustenta en la voluntad de este de realizar tal operación y, de ser el caso, en el respeto de las normas de admisión de un nuevo so­cio, incluidas en el estatuto social, en un convenio para­societario o en la regulación del derecho de adquisición preferente.